domingo, 10 de septiembre de 2017

Un Blanco Fácil para un Imperfecto Extraño

0
Un Blanco Fácil para un Imperfecto Extraño


Caía la primera noche del mes de Septiembre, y ya con anticipación en las afueras y en el lobby del Teatro Diana se veían bastantes oyentes preparados para una mezcla perfecta, algo que prometía emociones por montón y no debía demorarse más.
Por sucesor, todos ubicados y sentados con ganas de ver salir al telonero, entre susurros y chiflidos en una penumbra y con grandes letras presentándolo, ya se veía a un Chetes abrazado por montones de aplausos; parado encima del escenario del Teatro acompañado de su alineación de músicos como lo son una guitarra, un bajo, los característicos sintetizadores y la batería aquí se daba comienzo al viaje.
Las primeras guitarras sonaban y Arena ya se presentaba como primera canción de la noche. Para hacer recuento de su trayectoria el gran musico decidió continuar con Poco a Poco, para después pasar a la parte nostálgica de su legendaria banda pionera de la avanzada regia, así es…  el sonido de Zurdok se hacía presente y no nos dejaba mover manteniéndonos en Estático para pasar al poderoso riff de Abre los Ojos, canción que hizo vibrar a los más fieles seguidores de la carrera del solista.

Después un bajeo con una batería de acompañamiento en tiempo débil ya dejaba asomar el himno para los errantes del amor y Grados Bajo Cero se manifestaba con su tan pegajoso coro para recordar todo aquello que le hemos entregado a alguna persona.
El público ya entrado en calor, por lo pronto todo silencio al frente, cuando se citó que el siguiente tema se había grabado con el gran Meme del Real por lo tanto los primeros acordes en Piano ya daban a luz y 16 de Febrero ya hacía bailar a bastantes asistentes, para después llegar a la hora triste con Completamente que fue la más coreada y la que parecía hacer acto de finalizar ya que al terminarla, Chetes y sus acompañantes ya salían del escenario; pero no… ¡Sorpresa!, llegaba el encore y con tan solo una guitarra y la voz del músico, Querer hacía vibrar el recinto y denotaba que tan peligroso puede ser el juego del amor, para pasar a un Efecto Dominó el cual culminaba en un final progresivo entrelazando el sonido del sintetizador con el de las guitaras, alternando el virtuosismo de los músicos, quienes terminaron dejando que el gran Chetes cerrara los sonidos en una cadencia perfecta de guitarra acompañada de un suave piano.
El acto fue aplaudido y se daban las gracias a los espectadores por el recibimiento para dar paso al segundo acto y para dejar de ser a partir de ese momento unos Perfectos Extraños.
El segundo acto tomó unos cuantos minutos para dar a la luz y el telón se encontraba cerrado.
De un instante a otro el público regresaba a sus lugares y las luces hacían acto de presencia para abrir el telón y dejar visualizar los nombres de los integrantes en una proyección plasmada en la pared trasera y alternarse con la salida de los músicos acompañada de gritos aplausos y demás; el momento había llegado no más espera, no más arreglos, Enjambre volvía a Guadalajara y esto no podía pintarse de mejor color.
Celeste del más reciente material fue el tema encargado de abrir el evento, para después absorbernos la sangre con Hematófogo y pasar a uno de los sencillos recientes como lo es En tu Día, en donde Luis Humberto mostraba unos cuantos pasos de baile capaces de causar gritos entre las fans más cercanas al escenario y como si fuera poco hacernos retroceder unos cuantos años y todos de pie ya bailaban y cantaban la ya tan reconocida Dulce Soledad; Luis citó que era un concierto bastante importante en su carrera como banda y que siempre era un gusto volver a Guadalajara.
Como efecto sucesor sonaba Nueve y de nuevo entre emociones y nostalgia daltónica una Manía Cardiaca encendía con el sonido y extinguía con su letra para terminar con los fans del frente mojados con agua por parte de la voz, la fiebre del material cúspide aún no terminaba y espontáneamente ya sonaba Eliza mi Hortaliza la cual fue bastante coreada y causaba sorpresa al ser interpretada.
Para arrimarnos al presente y a la nueva etapa de la banda, estos nos amarraron e hipnotizaron en un Nudo instrumental, para pasar a la característica melodía de guitarra en Somos Ajenos y espontáneamente dejarnos con el inicio de Madrugada, tema que causó euforia para seguir con uno de los sencillos Proaño que fue Sábado Perpetuo en el cual el público fue el encargado de cantar la última vuelta de la canción donde se escuchaba en voz de todo el Teatro Diana: Éramos la ley sin decreto, de lo noche merodeadores del amanecer buscadores…
Y la esperanza seguía, para darnos pie a la Visita que nos entregaba la banda esa noche, en la cual quería que se quedaran a tocar todos los días conmigo y como algo que fuese vital la letra de Elemento llegaba para las parejas, y a quienes íbamos en solitario nos dejaban otro sencillo, sin duda un encuentro del Tercer Tipo para llegar a un Desenlace y fulminar la presentación en un momento que podríamos haber recordado en una Vida en el Espejo.
El concierto terminaba y Enjambre daba las gracias a su público, saliendo del escenario y dejando a todos con una sonrisa dibujada y las ganas de volverlos a escuchar algún día.
Por Lewis Javier

  
Author Image

About Kaninche.com
Soratemplates is a blogger resources site is a provider of high quality blogger template with premium looking layout and robust design

No hay comentarios:

Publicar un comentario